
El dirigente popular responde a los grupos de la oposición con el no de Vox a su investidura
El presidente en funciones de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, afronta este martes el segundo día de la sesión de investidura con la certeza, de acuerdo con lo que el lunes aseguraron distintos representantes de Vox, de que no conseguirá los apoyos suficientes ―dos votos a favor― para conseguir revalidar su cargo por tercera vez en el primer intento.
Moreno se enfrenta a las intervenciones de los portavoces de los grupos parlamentarios en la oposición, después de que en su alocución del lunes obviara la inmigración y la prioridad nacional , una de las líneas rojas de los ultras para cerrar un acuerdo. A la necesidad de tener que pactar con Vox se han referido los líderes de las coaliciones de izquierdas, primero el portavoz de Por Andalucía, Antonio Maíllo, y después el de Adelante Andalucía, José Ignacio García, que le ha pedido al dirigente popular que sea claro sobre el contenido de las negociaciones. “Súbase aquí y sea claro, ¿cuál es su proyecto político?“, le ha dicho.
El líder de la coalición andalucista (ocho diputados) ha llamado la atención sobre las políticas que defienden los ultra, incompatibles con la moderación y el andalucismo que defiende el dirigente popular: ”¿Vamos a tener un vicepresidente que niegue la violencia machista? ¿Vamos a tener un vicepresidente que no vaya al 28F, que diga que Andalucía es una patria islamista de un tal Blas Infante?; ¿qué va a pasar el 4D, vamos a tener un vicepresidente que diga que la bandera andaluza es un topo?; ¿vamos a tener un vicepresidente que niegue el cambio climático?
García, que ha recordado que Moreno ya había hecho políticas de extrema derecha mientras tenía mayoría absoluta -“Vox le viene magnífico porque le hace parecer el personaje moderado que no es”- le ha advertido al barón popular que, con su obligación de pactar con los ultras “se le ha caído el disfraz de Juanma y se ha puesto el traje de Moreno Bonilla, el del PP de siempre”. “Bienvenido a su última legislatura”, le ha vaticinado.
El portavoz de Adelante también ha aludido a la prioridad nacional, para defender que, mientras se habla de si Moreno va a asumirla o no, se desvía la atención de sus políticas públicas. “Si usted es tan humanista, súbase aquí y diga que la prioridad nacional es un invento racista, sea un demócrata, sea claro. No lo dice porque si la eliminamos de la ecuación, empezamos a hablar de las listas de espera, de sus políticas privatizadoras y eso es lo que más teme usted del mundo”.
Maíllo: “Se le acabó el moderado. Va a tener que asumir la agenda de Abascal”
A ese pacto se ha referido el líder de Por Andalucía, Antonio Maíllo (cinco escaños), el primero en abrir el turno de réplica al dirigente popular. “No ha hablado del elefante en la habitación. No ha hablado de Vox. El único hecho relevante que justifica una sesión de investidura es que está negociando con Vox”, le ha espetado. En su regreso al Parlamento andaluz, el coordinador de IU ha pronosticado el fin de la era de moderación y templanza de la que presume el candidato a la presidencia de la Junta: “Ya se le ha acabado el moderado, señor Moreno. Va a tener que asumir la agenda de Abascal y de Feijóo. Ese es su drama y su derrota”.
Maíllo ha señalado que el discurso de Moreno del día anterior “vale tanto lo que dijo como lo que no dijo”. Y entre los silencios del aspirante del PP ha destacado la ausencia de referencia a la inmigración, sobre la que Vox pivota su concepto de “prioridad nacional”. “Con su silencio”, ha dicho Maíllo, “asume la barbaridad de la extrema derecha”. El dirigente izquierdista le ha reprochado a Moreno que no puede argumentar “ignorancia” con la prioridad nacional, una “idea supremacista, fascista y xenófoba”. El coordinador de IU ha interpelado al dirigente popular si considera que él es un enfermo mental: “Porque está negociando con gente que cree que el portavoz de Por Andalucía, por ser gay, es un enfermo mental”.
Maíllo le ha recriminado que no cuente las negociaciones con Vox, porque le “da vergüenza”. “Tiene guasa que hable de moderación con Vox. Necesita ser investido presidente con los votos de Vox, pero no es más que una pieza de peón en el tablero como los presidentes de Extremadura, Aragón y Castilla y León. Quiere ser diferente, pero le han dicho que cumpla con la hoja de ruta”.
Moreno necesita mayoría absoluta —55 de los 109 escaños de la Cámara andaluza— para salir investido esta tarde. Tras su discurso del lunes, Vox, el partido del que depende su reelección, dejó claro que no sería en esta primera votación, dejando en el aire la posibilidad de apoyarlo el jueves, donde el líder popular necesitaría solo mayoría simple ―más síes que noes―. En estas últimas horas no se ha avanzado en el acuerdo. “Seguimos igual, seguimos hablando”, ha dicho el barón popular antes de entrar en el salón de plenos. El portavoz ultra, Manuel Gavira, ha ido en la misma dirección: “Estamos trabajando mucho, hablando de medidas para buscar un buen acuerdo”.
El dirigente popular incidió en que dirigirá un gobierno abonado a “la moderación, el diálogo y la cercanía”, para tratar de ahuyentar las críticas por parte de la oposición de izquierdas sobre las cesiones que deberá hacer a la extrema derecha a cambio de su investidura. “Mi carácter y mis valores son sólidos y no cambiarán por coyunturas políticas”, dijo. Este martes se pondrán a prueba en las réplicas. Por la tarde, a partir de las seis de la tarde, tendrá lugar la votación.
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