Sánchez, en el Congreso: “Tratan de crear una sensación de corrupción generalizada que no existe”

Sánchez, en el Congreso: “Tratan de crear una sensación de corrupción generalizada que no existe”

El presidente defiende que debe seguir: “La pregunta no es si debemos continuar, sino cómo no vamos a continuar”

Pedro Sánchez ha intentado enviar desde el Congreso un mensaje de reactivación de la izquierda con la idea de que los casos de corrupción que le afectan están localizados, no extendidos por toda su administración, y casi todos giran alrededor de un grupo de personas ya expulsadas del PSOE. José Luis Ábalos, Koldo García, Santos Cerdán, Leire Díez. “Están tratando de crear una sensación de corrupción generalizada que no existe”, ha insistido el presidente mientras el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, le pedía que convoque elecciones y animaba a sus socios a apoyar una moción de censura. Esos socios se han dividido. Algunos, como ERC y PNV, le exigen que explique para qué quiere seguir, que dé contenido a la legislatura, porque no tiene sentido resistir sin más. Podemos pide elecciones. Y Junts abre una nueva vía para evitar apoyar la moción de censura con el PP y Vox, pero sin ninguna posibilidad de éxito: ha pedido al presidente que dimita y ponga a otro dirigente del PSOE para intentar una nueva investidura. Si los socialistas no logran pactar con Junts ni siquiera un decreto de vivienda, parece difícil de imaginar que pudieran hacerlo con una investidura. Con las elecciones ya en el horizonte, posiblemente en marzo de 2027, los socios se han mostrado esta vez mucho más lejos del PSOE que el año pasado.

Lejos de plantearse un adelanto electoral o una dimisión, Sánchez, que esta vez ha evitado pedir perdón por la corrupción de José Luis Ábalos, condenado a 24 años de cárcel, con la idea de que eso es algo que ya hizo el año pasado en un pleno similar, se ha dedicado a detallar los casos que afectan al PSOE y al Gobierno, con más profundidad que en otras ocasiones y dividiendo entre escándalos con contenido real y otros exagerados o falsos, para concluir que la solución no puede ser entregar el poder al PP y Vox, que tienen aún más casos de corrupción. “Para mí la pregunta no es si debemos continuar, sino cómo no vamos a continuar”, ha insistido Sánchez mientras su bancada se ponía en pie para aplaudirle y desde la bancada del PP les gritaban: “Le aplaudís como hicisteis con Ábalos”.

Sánchez ha intentado desgranar la “anatomía” de estos escándalos de corrupción y, sobre todo, unificar la mayoría de ellos en una especie de único gran caso. “Detrás de este cúmulo de titulares hay tres cuestiones distintas, de naturaleza diferente. La primera es un caso de corrupción que afectó a la secretaria general del PSOE. En febrero de 2024 conocimos el caso Ábalos y Koldo. En junio de 2025 supimos que también Santos Cerdán habría usado su posición para obtener beneficios personales. En este mismo grupo operaba Leire Díez. Respetamos la sentencia del caso Ábalos , en este país no debe haber ningún espacio de impunidad para personas corruptas, sea quien sea”.

El presidente del Gobierno ha insistido en su declaración ante el Congreso en que él no sabía nada. “Cuando se descubrieron estos casos, pedí disculpas, expulsamos a los responsables, comparecí, pusimos toda la información a disposición de la policía, renovamos la dirección del PSOE, impulsamos medidas, muchas están en el Congreso. Jamás conocí ni hubiera tolerado ninguna de estas prácticas. Yo no hago lo que otros sí me hicieron a mí, a mi familia y a los adversarios políticos. El PSOE no se ha financiado irregularmente, han sido otros quienes se han aprovechado de sus recursos. Y no aceptamos la corrupción, trabajamos para erradicarla del todo”.

Sánchez ha defendido que el caso Zapatero es distinto, porque está en fase embrionaria, no hay pruebas claras y él está absolutamente seguro de que el rescate de Plus Ultra se hizo de forma correcta. “En el Gobierno de Zapatero no hubo un solo escándalo; hace 15 años no ostenta cargo público, colabora con la justicia, ha defendido su inocencia y nos merece confianza. Es el presidente que reivindicó el feminismo, que nos sacó de la guerra de Irak, acabó con la violencia en Euskadi y defiende el entendimiento de los pueblos en España”, sentenció entre aplausos del PSOE.

Ahí se lanzó a atacar al PP y Vox. “No se indignarán más que yo con la corrupción, pero no sean cínicos. No crucifiquen a un fiscal general por una filtración cuando presumen cada semana de contar con información privilegiada que no deberían tener porque está bajo secreto de sumario. No hablen de cloacas cuando están siendo juzgados por la policía patriótica con la que espiaron a los rivales. Tienen más de 50 casos abiertos con 150 imputados. Esto es lo que hay. Nosotros tenemos un caso flagrante y grave de corrupción de personas que ganaron dinero. Con el caso Zapatero nadie puede aún sacar conclusiones. Y después hay acciones coordinadas, ataques personales y mentiras en los casos que afectan a mi familia”.

Esta vez, al contrario que otras, Sánchez sí ha entrado al detalle de los casos que afectan a su mujer y a su hermano, y ha explicado que Begoña Gómez “cobró la cantidad de cero euros por el software” por el que le han investigado, y en el caso de Davis Sánchez, la plaza de músico que logró en la diputación de Badajoz se concedió cuando el presidente había sido expulsado de la cúpula del PSOE y no era siquiera diputado.

Aún así, Sánchez no ha ido tan a la ofensiva en este primer discurso, y se ha reservado los ataques más duros contra Feijóo para la réplica. Ahí ha recorrido la trayectoria política del líder de la oposición y sobre todo le ha acusado de proteger a Isabel Díaz Ayuso y a su pareja. Sánchez ha recordado que Feijóo llegó al poder en el PP echando a Pablo Casado porque había denunciado la corrupción de Ayuso con su hermano. Y ahora, explica, no dice nada al saber que, según el informe de la UCO, el novio de la presidenta de Madrid “multiplicó por siete sus ingresos cuando empezó a salir con Ayuso, ganó 4,4 millones de euros en pocos años”. Y ahí ha comparado el trato con el de su mujer, a quien Feijóo suele atacar con dureza. “Hostigan a mi mujer por llevarse cero euros de su trabajo y protegen a un señor que se está haciendo millonario por ser el novio de Isabel Díaz Ayuso”. Sánchez ha ido desgranando todos los casos de corrupción del PP, que según ha recordado tiene más de 30 juicios pendientes por diversos escándalos.

Sánchez ha rematado tratando de preparar al mundo progresista para más noticias negativas: “Habrá más goteo de noticias, la derecha lo venderá como muestra de la degradación política, pero esto ya ocurrió, lo que vamos a observar ahora es su persecución”.

Pero sobre todo el presidente ha insistido en la idea de que vale la pena seguir. “Entiendo el enfado de la ciudadanía, que después de ver en el telediario pasar 30 minutos de casos tenga la tentación de pensar que todos somos iguales, que todo es lo mismo, pero no es cierto. No es lo mismo mandar 700.000 jóvenes al extranjero que crear 3,5 millones de empleos. No es lo mismo poner un impuesto al sol que crear energía resiliente. No es lo mismo congelar salarios y pensiones que revalorizarlos. No es lo mismo transferir recursos a hospitales públicos que a Quirón. No es lo mismo abandonar a los dependientes que reforzar como nunca el sistema. No es lo mismo tener un permiso de un mes cuando nace tu hijo que uno de cuatro. No es lo mismo apoyar genocidios que defender la paz y el derecho internacional. La solución a estos problemas no está en la derecha y ultraderecha, está en el centro y la izquierda de este hemiciclo”.

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